Cartas para Irene

February 22, 2017 3:08 pm  /  Uncategorized

Hace un tiempo pinté un cuadro muy especial… Con esto no quiero decir que el resto de mis cuadros no sean especiales, pero sí hay cuadros que por la circunstancia o el motivo que lo impulsa hace que sean singulares.

Cuando mi abuela materna murió, dejó en el cajón de una aparadora antigua y preciosa, que siempre dijo que sería para mi, un sobre de tela de colores. Mi sorpresa cuando lo abrí fue ver que allí guardaba gran cantidad de cartas, de hojas descoloridas por el paso del tiempo y escritas de puño y letra con pluma de antaño, de su juventud. Ese sobre contenía un trocito de historia… infinidad de cartas escritas a mano, cartas selladas por correos, postales y también telegramas de entre los años 1927 y el 1939. Así que, en aquellos años, entre palabras de amigas, primas, tíos y algún amor de juventud intercambiadas entre Mallorca y diferentes puntos de la península se acontecían hechos tales como la Dictadura de Primo de Ribera, la “Dictablanda” del general Berenguer, la Segunda República Española y la Guerra Civil.

Más allá de que estas cartas formaran parte de su intimidad y de su vida personal, como me dijo infinidad de veces mi madre, quise hacerles un homenaje y, de algún modo, dar esa posibilidad de darlas a conocer respetando su parcela íntima pero haciéndolas eternas al paso de los años…

Y así es como nació “Cartas para Irene” de mi exposición de pintura “Huellas dactilares”. Os dejo un detalle también…

Cartas para Irene. 100×100. Pintura mixta sobre lienzo

Cartas para Irene OK

cartas para irene

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La ternura es lo que da la fuerza…

February 18, 2017 9:54 pm  /  Uncategorized

La ternura y el color es lo que le da fuerza a cada uno de mis cuadros…

la foto

Mi taller

February 17, 2017 8:27 am  /  Uncategorized

Mi taller es un templo… es mi refugio. Es el espacio donde soy más yo, dónde más disfruto. En el taller me evado de todo y me abstraigo hasta el límite. Allí es dónde la imaginación aflora y la inspiración se vuelve loca. Allí es donde saco, saco y saco. Me encanta mi taller… abuhardillado, tan luminoso, tan bonito, tan lleno de cosas de antaño que me acompañan en el proceso creativo. Desde allí la luz de Madrid me llena de energía y me activa… Desde allí los días grises y lluviosos dan la bienvenida a la nostalgia… Desde allí siempre, da igual el día. Allí convivo con paletas a todo color, tonos de pintura, materiales de artes plásticas, el efecto de salpicaduras contra el suelo y las paredes… Blanco, luz, madera y colores alegres. Repleta de cuadros vitales, de cuadros nostálgicos, de cuadros bonitos.

Este es mi taller. Mi casa. Sed bienvenidos.

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Otoño en Madrid

February 16, 2017 10:36 am  /  Uncategorized

Os dejo otro cuadro de la exposición Impacto que estará expuesto en el Teatro Amaya hasta el 16 de Abril de 2017.

37.- OTOÑO EN MADRID definitivo

¡Píntame una princesa!

February 15, 2017 12:52 am  /  Uncategorized

Recuerdo de pequeña cuando mis amigas de la clase de párvulo me pedían que les pintara una princesa. Una princesa, sí, pintada sobre el papel de un cuaderno pequeño de tapa roja de cartón que siempre llevaba encima. Aún conservo alguna, creo,… y recuerdo pintar sobre la infinidad de cuadraditos molestos de las hojas del cuaderno porque era lo que había y tan feliz.

Más tarde vinieron las clases de cerámica y pintura de entre las clases extra escolares del colegio. Siempre me encantaba llegar y sobre esa mesa larga, blanca y reluciente toquetear la arcilla, moldearla con mis manos y ver cómo había quedado el resultado de la pintura sobre el barro tras sacar del horno todas las cosas que hacíamos. El cenicero para papá y, aunque no fumara, quedaría bonito en la mesita junto al teléfono… El reloj de pared, en cambio, era para María. María es mi madre y nunca le llamé mamá hasta que 35 años después me alejé de ella para vivir aquí en Madrid y… ahora el nombre de María no existe, es simplemente y maravillosamente mamá a secas. ¡La favorita era la clase de pintura! Nunca lo olvidaré, ¡nunca!. Todos los lunes y miércoles subíamos al tercer piso para que un grupo de cuatro chicas pintara con, el Sr. Pons, nuestro profesor. Fueron días en los que una paleta de madera sin barnizar, pinturas al oleo contadas con el dedo de una mano y pequeños lienzos de algodón me hacían disfrutar tanto de la pintura y de aquellos días…

La adolescencia marcó casi casi casi una ruptura con la pintura, aunque más bien se trató de unas vacaciones indefinidas… porque nunca dejé de pintar en el garaje o en la habitación de casa. Desde la pubertad hasta sentir estar de lleno en la vida adulta, fueron unos años de crecer y aprender a contracorriente, queriendo medrar deprisa, exigiendo lo no exigible, años entretenidos en rebuscar, vivir emociones y vivencias nuevas, en caer y tropezar, caer y tropezar, caer y tropezar… “¿Tanto?, ¡debe ser que sí!” Y cuando las aguas y, junto a ellas las hormonas y un sinfín de sin razones, se apaciguaron para poder volver a navegar… la pintura volvió cual volcán en erupción hasta estos días.

Durante muchos años compaginé dos grandes pasiones: mi amor por la pintura y mi trabajo. Convivir con tres funcionarios en casa me llevó a decir infinidad de veces eso de: “¡yo quiero un trabajo con implicación emocional y que no sea un trabajo al uso!”. La entidad dónde trabajaba me vio crecer y, por ende, crecimos juntas también hasta convertirse en una gran empresa. Ambas cosas, la pintura y Amadiba, me proporcionaban al máximo pasión, dedicación, relación de ayuda y mucha chispa.

¡Las cosas fortuitas nunca dejan de sorprenderle a una! Pienso que la vida es tan sabia y el universo tan justo que cuando un vacío nos atisba y creemos que tras él a uno le falta el suelo y solo le queda caer sin levantar cabeza…, sin esperarlo, aparece algún motivo como de la nada para curar la herida. ¿Os ha pasado alguna vez? Y así fue como un día cualquiera me acerqué a la tienda de los materiales de Bellas artes donde siempre iba a comprar y en la puerta vi colgado un letrero que decía: “se imparten de clases de pintura”. No sé deciros qué fue lo que hizo que me detuviera en él pero fue de lo mejor que me ha pasado en la vida.

Los años enseñan que uno conecta con las personas afines y que la vida te pone delante a personas “estrella”. Recuerdo abrir la puerta blanca del taller por primera vez, nerviosa, y el olor a aceites y a aguarrás me dieron la bienvenida. Desde entonces no me puedo desprender de ese olor intenso que me encanta, que me acaricia con sus brazos y me lanza a mil por hora de regreso al pasado como si lo viviera hoy mismo. ¡Ahí estoy!, ¿no me ves? Pintando tan feliz como si los años no hubieran pasado… como si el tiempo se hubiera detenido… como si mis arrugas hoy no hubieran existido.

Y entre tantos años de trabajo y vaivenes del día a día, llegó el momento de tomar la iniciativa: coger las riendas de mi vida y hacer caso a la balanza de cobre antigua en la que las piezas de diferentes pesos y tamaños hicieron que ganara la pintura.

Un día fui como Sofía, la protagonista de la novela “Algún día no es un día de la semana” por Sol Aguirre, cual persona que, en un momento dado, decide cuestionarse, replantear, desaprender, recordar lo que un día quiso ser y que, por cualquier razón, se quedó por el camino. HOY SOY YO, sin trampas ni cartón, sin ataduras a nada, sin la falsa creencia de tener que demostrar algo o de deberle la vida a alguien, respetándome a mi misma, queriéndome y, sobre todo, perdonándome por todo aquello que no me gusta de mi y que sigo en la ardua tarea de mejorar para convivir mejor conmigo misma.

¿Dónde queda la pintura en todo esto? Ojead mis cuadros y en alguno seguro veréis todas esas princesas pintadas en párvulo.

Baby’s painting

Tras la pamela

February 14, 2017 9:16 am  /  Uncategorized

Cada cuadro es una fotografía, un instante, un momento, un sentimiento, una vivencia… por ello cada cuadro es único.

9.- BAJO LA PAMELA definitivo

 

Os dejo el vídeo que se proyectó el día de la inauguración de Impacto. ¡Deseo que os guste!

VÍDEO EXPOSICIÓN IMPACTO

Un domingo cualquiera, como tantos, fuimos al rastro de Madrid. Como sabéis, me encanta caminar entre puestecitos repletos de cachivaches antiguos, que quien sabe por las manos de tantas vidas que habran pasado. Paro a mirar llaves antiguas, ahora veo cámaras de fotos de antaño y me viene a la cabeza mi amiga Lorena y me sale una sonrisa, hay infinidad de cajas con discos de vinilo y César y yo comentamos lo feliz que sería su hermano Gustavo ojeándolos…

Casi al irnos, encontramos una tienda que no habíamos visto antes. Imagino que la habrían abierto hace poquito y será por eso que no la conocíamos todavía… Nada más entrar, de sopetón, me tropiezo con una silla señorial antigua y no puedo quitarle el ojo de encima. ¿Será amor a primera vista? Mientras estaba ensimismada, imaginándome esta silla antigua y rota como un cuadro maravilloso, al mismo tiempo pensaba: “¡la quiero!, ¡la quiero!, ¡la quieeeeeeroooooooo!. ¿Einn?, ¿quién me interrumpe en este momento?”. Y la voz de César salió desde la otra punta de la tienda: “Naaaaaaat, ven un momento”. A ver, a ver, a ver, aaaaaaaa ver… ¿Me has llamado para esto? Ni yo puedo creerlo todavía. César me llamó para contarme que justo el señor de al lado había comprado un Tricornio y que había sido una pena que se le adelantara porque se lo querría haber regalado a mi padre. “¿Un Tricornio pa’ mi padre, Cess?, ¡Si mi padre no es Guardia Civil!”, le dije exhausta. En ese momento, me imaginaba la cara de asombro que mi padre pondría al ver que César le regalaba un Tricornio, y pensé: “¡Ay madre, estoy por ir a darle un achuchón al hombre que se lo ha llevado! “.

La silla me decía: “¡Llévame, llévame!” y César y yo pensábamos lo mismo, pero sin hablar y mirarnos siquiera. “Perdone, ¿me puede decir el precio de esta silla?”, se adelantó él dirigiéndose al dueño de la tienda. Yo sabía que íbamos a entretenernos un buen rato porque a César eso del regateo se le da muy bien. ¡Sí, se le da todo lo bien que no se me da a mi! De ahí que yo observe y aprenda, y se me salte alguna risilla mala porque me muero al ver las caras, de chico serio, que pone César. ¡ja ja!

La silla pasó a ser una más de la familia en el taller entre caballetes, pinturas y bártulos artísticos. Meses de arreglar los reposa brazos, decapar, lijar, cuidar y preparar la madera, pintar, rascar y lijar nuevamente…

Una vez la silla salió de la UCI, quedaba tapizar. ¿Estaba todo hecho ya? No éramos conscientes de lo difícil que sería tapizar la silla con un lienzo de lino preparado para poder pintar encima.

Y así es como una silla antigua y rota se convirtió en el marco inigualable de un cuadro único hecho con gran amor.

silla restaurada hecha un cuadrorespaldo silla

Disfrutadla mucho. Ha sido bonito cada paso.

¡La inauguración de Impacto!

February 8, 2017 4:03 pm  /  Uncategorized

A un día de inaugurar la exposición, fuimos al Teatro Amaya para llevar unas cajas de vino, las revistas de la obra que entregaríamos y probar la proyección del vídeo. Todo estaba a punto… !menos yo! Vander apareció con los chicos de la revista Visión y: “Natalia, estos periodistas quieren hacerte una entrevista, ¿hay problema alguno?”. “¿Einnn?, ¿Problema?, mmm… ¡No, qué va…! Bueno, ¡Solo uno!, ¡¡¡Que me habéis “pillao” con estos pelos!!!”.

El día amaneció gris y lluvioso pero todas esas mariposas que se deslizaban por mi estómago hicieron que llegara una especie de primavera. El despertador sonó a las 8 am. Lo apagué. Bueno, más bien fue César quien, con un solo ojo abierto, me amenazó para que apagara el despertador taladro con el que cada día me despierto. En fin, ya despierta boca arriba en la cama esperé a que volviera a sonar diez minutos después. Naaaaaaat: “¡apaga el ta-ta-ta-ta-ladro!” Y de un salto, me metí en la ducha.

A las 9 am tocaron a la puerta. Apareció tras el umbral mi amigo Humberto -¡Beto, para los amigos!- con su amiga Nieves y, tras ellos, un séquito de maletas, bolsas y cajas de colores. Beto vive en Denia y es mi peluquero. Me llamó días atrás para decirme que él quería peinarme, maquillarme y acompañarme en este día. Antes de empezar con el “cambio radical”… que si brocha en mano para disimular bolsas, algún que otro granito y la palidez que da el invierno,… que si plancha, cepillo de púas y horquillas para moldear el pelo.

“¡Ohhhhhhhhhh, pero qué bonito!, ¡Esto es un currazo!” gritaba cual loca de remate mientras, dando pequeños saltitos, no soltaba el cuello de Beto. ¿Queréis saber qué me regaló? Había hecho 250 regalitos handmade, porque el tío es un manitas, de temática relacionada con la pintura para entregar a los asistentes a la inauguración. ¡¡¡Qué grande eres amigo!!!

Como era de esperar el tiempo se nos echó encima. Corre que te corre para llegar al Teatro con los pelos en su sitio, el eyeliner sin correr, con los regalitos en el maletero y los nervios controlados solo al 50%.

Entrar en el Teatro nada más llegar fue muy emotivo. El espacio de la exposición estaba tan bonito. Los chicos del Teatro Amaya eran los encargados de colocar 5 cuadros, de los que yo no había visto el resultado, y no lo pudieron hacer mejor.

La mañana la viví volando entre saludos, besos, abrazos, sorpresas, flores, hablar de las obras, agradecer a todo el mundo, atender a personas a las que no conocía,… y me fui relajando. ¿Por qué pasó tan rápido? Dicen que las cosas buenas son efímeras, y así fue. Habíamos trabajado muy duro para que todo saliera bien… y la inauguración fue de sobresaliente.

Me había preparado un discurso pero cuando tuve el micro en las manos decidí que hablaría con el corazón. Y lo hice. Uno puede hablar mejor o peor, pero cuando el que habla es el corazón siempre sale bien. Cuando acabé de hablar busqué a mi amiga Concha y le pregunté: “¿Qué tal he hablado?, ¿Te ha gustado?”. Miró al suelo y dijo eso de “Nati, perdona pero es que cuando hablaste estaba fuera fumando un cigarro”. ¡¡¡Ainsssss!!!

Acudieron unas 413 personas a la inauguración, la obra ha gustado mucho, hay interesados en comprar cuadros y alguno que otro ya hemos vendido… ¡¡¡Qué más puedo pedir!!!

Ahora empieza lo bueno, el trabajo duro sigue, la realidad acecha… Es momento de seguir dando a conocer la obra, enseñar como trabajo, cuál es mi pintura, … y lo que estoy dispuesta a entregarle al mundo a través de lo que pinto.

Un trocito de arte, Impacto, os sigue esperando en el Teatro Amaya hasta el 16 de abril. ¡Venid a verla! Os gustará 😉

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Gracias a todos!!!

La revista de la exposición

February 7, 2017 9:43 pm  /  Uncategorized

En ocasiones las neuronas me funcionan para bien o para mal… y fueron ellas las que aparecieron un día con la idea de hacer una revista para la exposición. “¡Unas hojas y listo!”, pensé en su momento. Me empeñé, lo sé, porque soy muy cabezota. Hacer una revista era motivo de dar formalidad y profesionalidad a la exposición. Tal y como os dije un día, en Madrid cualquier evento es mucho más… así que había que hacer cositas que hicieran destacar la exposición.

De querer preparar una revista a hacerlo realidad hay un gran abismo -y muchas horas de trabajo, ¡claro!- …  Así que ha acabado siendo “La revista”, “Mi revista”, “La hija”, “Mi hija”,… “Dios”. ¡En fin!, ¡Ja, ja! La revista, Mi revista, La hija, Mi hija, Dios… explica quién es Natalia Bestard, el motivo de la exposición “Impacto” y unos pequeños agradecimientos.

La verdad es que ha quedado muy bonita. ¡Vaya gusto tiene quién la ha hecho!, ¿A qué sí? 😉 Han merecido la pena todas esas noches de trabajo e insomnio editándola como una loooooooooooca. ¿Sabes? Estas cosas curten, enseñan a marchas forzadas y te hacen disfrutar al mismo tiempo.

Hoy puedo decir que el Photoshop es mi mejor amigo, os lo juro. ¡Cuántas noches hemos pasado juntos sentados como indios en el sofá de casa fumando la pipa de la paz mientras el canal historia narraba un episodio más de la segunda Guerra Mundial! Aun así, suelo decir que la revista es obra mía y solo mía porque de todos modos… ¡el Photoshop no se va a enterar! Así que, ¡shhhhhhhh! No vale delatarme, que luego se declara en huelga y a ver qué hacemos.

No pido que la queráis como la quiero yo, eso es cosa evidente… Eso sí, leerla, mirarla detalladamente y disfrutarla. Solo son 50 hojas aunque no precisa mucho tiempo. Es sencilla pero, como me dice mi gran amiga Concha, es muy yo.

Ahí va…

0.-TAPA DOSSIER

2.- HOJA EN BLANCO

3.- PRÓLOGO DEFINITIVO NO MODIFICAR

5.- BIOGRAFÍA NATALIA DEFINITIVA NO MODIFICAR

7.- HOJA IMPACTO

8.- hoja en blanco y Pamela

9.- BAJO LA PAMELA definitivo

10.- hoja en blanco y barca

11.- BARCA EN EL MEDITERRÁNEO definitivo

12.- hoja en blanco y Espera

13.- A LA ESPERA definitivo

14.- hoja en blanco y descanso

15.- EL DESCANSO definitivo

16.- hoja en blanco y formentera

17.- FORMENTERA DESDE EL MAR definitivo

18.- hoja en blanco y alas

19.- ALAS SIN SABER VOLAR definitivo

20.- hoja en blanco y faro

21.- EL FARO definitivo

22.- hoja en blanco y sueño

23.- EL SUEÑO BAJO EL SOL definitivo

24.- hoja en blanco y samotracia

25.- SAMOTRACIA definitivo

26.- hoja en blanco y chispa

27.- LA CHISPA DE LA VIDA EN ROJO Y AZUL definitivo

28.- hoja en blanco y chispa

29.- CHISPA DE LA VIDA EN TURQUESA Y AMARILLO definitivo

30.- hoja en blanco y silla

31.- LA SILLA definitivo

32.- hoja en blanco y templanza

32.- hoja en blanco y templanza

33.- MI TEMPLANZA Y MI HOGAR definitivo

34.- hoja en blanco y delicadeza

35.- LA DELICADEZA definitivo

36.- hoja en blanco y otoño

37.- OTOÑO EN MADRID definitivo

38.-hoja en blanco y lluvia

39.- BAILANDO BAJO LA LLUVIA definitivo

40.- hoja en blanco y flores

41.- FLORES PARA CADA DÍA definitivo

42.- hoja en blanco y felicidad

43.- LA FELICIDAD ES ESO definitivo

45.- AGRADECIMIENTO 1

47.- AGRADECIMIENTO 2

49.- AGRADECIMIENTO 3

51.- CONTRAPORTADA

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